Descripción
Juan Manuel Flores Talavera nace en Sevilla a los albores de los años cuarenta en una España gris y tumbada boca abajo tras la guerra civil recién terminada en una importante familia de arquitectos que dieron luz y forma a la ciudad hispalense.
El bisabuelo, Juan Talavera y de la Vega, edificó por ejemplo, el pabellón llamado el Costurero de la Reina en los límites de los jardines de las Delicias (actual Oficina municipal de turismo). El abuelo, Juan Talavera y Heredia, al principio de su carrera delineante de Aníbal González arquitecto de la Exposición Iberoamericana de 1929, realiza obras tan importantes y fundamentales para Sevilla como la reforma de la Plaza Nueva, la Central de la Compañía Telefónica (1928), el Pabellón del Aceite en la Exposición Iberoamericana, entres otras.
Juan Manuel Flores entra en contacto a temprana edad con la poesía y el arte; también gracias a su el padre Manuel Elías, anticuario bastante conocido, que lo introduce en el mundo de la pintura y los cuadros. Estudia, según la tradición familiar, en el colegio de los padres Escolapios en Sevilla pero su espíritu libre e independiente hacen que choque con la disciplina impuesta en la escuela y le echan del colegio.
Fue por aquellos años que Juan Manuel empieza su andanzas entre los círculos y tertulias literarias de su ciudad natal: entres artistas y bohemios de los tardos años sesenta sevillanos.
La «Noches del Baratillo «, antes de convertirse en institución literaria conocida y renombrada, nació de manera espontanea a raíz de encuentros y lecturas en bares y casas del centro de Sevilla.
Juan Manuel conoce artistas, actores, pintores, escultores que serán los primeros en disfrutar de su poesía y de su arte.