Arturo Zafra

Poeta de delirios, Arturo Zafra Moreno (1996, Caravaca de la Cruz, Murcia) ha sido finalista en la I Antología Internacional de Poesía Contemporánea de Estudios Universitarios, en el I Premio Internacional de Poesía Experimental Barco Ebrio y en el II Concurso de poesía ¿Versamos?. También ha sido seleccionado en Por Amor a la Poesía y para aparecer en la antología poética V.E.R.S.O.S, promovida por el concurso +Poesía de Ed. DeLetras.

Asimismo, ha colaborado con varias revistas y sitios webs de literatura como: Letralia, Almiar, la antología poética universal Arte Poética: Rostros y Versos, Poesi.as, Espacio Luke, El Humo, La poesía alcanza, Resonancias y Letras Salvajes.

Tiene escritos dos libros de poesía; Viento embriagado (2015) y Réquiem del licor (2015), de descarga gratuita en su blog arturozafra.blogspot.com.

Adriana Rocha

Transeúnte de ojos abiertos, Adriana Rocha Pastor nació la primavera del 97 a orillas del Mediterráneo. En casa aprendió la dicotomía que es lo cierto: los matices. Como quien busca lo anónimo, quiso escapar a la ciudad de la prisa y el ruido en los primeros años de juventud. Aterrizó en Madrid con la excusa de estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual y el hambre aún sin afilar. Aunque le vale cualquier arte, escribir es ese sitio al que siempre vuelve. La rabia y la piel es su primer roce.

Rocío Wittib

Rocío Wittib nació en Buenos Aires en 1989. Ha publicado en varias revistas virtuales y en papel, como Círculo de Poesía (México) y Cuadernos Hispanoamericanos (España). También ha publicado un pequeño libro “Versos para perseguir sem pressa o silêncio” en la editorial portuguesa Temas Originais. Sus poemas han sido traducidos al italiano, rumano y portugués.  Desde 2016 vive en Pamplona, Navarra.

Salvador Terceño

Nació en Zaragoza en 1971 por azar. Sevillano de cromosomas y de corazón. Creció con la vocación científica de curar a la gente de forma humana y con una irreductible devoción humanista, apasionado por todas las artes. Enamorado inicialmente del dibujo y la pintura, descubre en su (jovial) madurez el amor por las palabras, por la lectura, por el singular arte de unir palabras para contar historias.

Soñaba con debutar publicando una impactante novela, pero en su camino se cruzan todo tipo de proyectos: teatro, títeres, guiones para cortometrajes, microrrelatos, teatro infantil, microteatro… Y, por sorpresa, se encuentra con la circunstancia inesperada y emocionante de que éste libro de cuentos para adultos acaba siendo su primera publicación en solitario, su primer libro editado como Dios manda.

Nico Camino

Escribo versos porque me ayuda a entender quién soy. Escribir para mí ha sido varias cosas: desde pequeño me ofreció la capacidad de dejar que una musicalidad interna se mostrase ante mí. Escribí en modo refugio, llené libretas como trasteros de malas emociones. Y conforme me acostumbré a pasar tiempo fuera de casa, mis textos se convirtieron en mi habitación, y la habitación hay que ventilarla…

He llenado libretos de bolsillo escribiendo a un lector desconocido y futuro, como si coger un boli significase encarar mi propio epitafio. ¡Y como si a alguien le fueran a importar las aventuras de un tal Nico! Empecé en el colegio, y desde entonces solo quiero ser puro.