Os dejamos la nota que Rosario Troncoso preparó con motivo de la publicación de Trayecto, de José Aurelio Martín.

 

«EN ALMA VIVA

Aquí mi soledad. Esta mi mano.

Dondequiera que vayas te acompaño.

Oliverio Girondo

 

Caminar atravesando la existencia. Deambular por las calles del tiempo. Recalar en cada pequeña plaza de soledad, de Madrid a Berlín, soñando en Cádiz, para recoger un verso olvidado en el suelo y llenar los bolsillos con colores lentos de fotografías de todos los recuerdos.

Él es capaz, y comparte con nosotros su Trayecto.

José Aurelio Martín construye una poesía alimenticia, que surge en el centro de la realidad que nos atraviesa.  Palabras escogidas, poemas reunidos minuciosamente con un único objetivo: la vida que solo es posible si se mantiene ese calor que surge desde las mismas entrañas de la emoción.

Él es un poeta puro, de digno oficio en las manos, que nos enseña  a aguantar sobre las tablas, a seguir en pie, a no temer que nuestros pasos se ensucien con el barro original, a pesar del dolor justo y necesario. Escribir para vivir, a través de las huellas en la tierra, “Escribe como /el hombre que siempre ha pisado/el barro en los bancales,/ escribe como el artesano/entrega las cosas al mundo,(…)”

Él es un poeta verdadero que late, furiosamente, y se desarma  en  estos veintiún poemas de lírica nutritiva, poesía orgánica que estalla en los labios. Poesía desde la fiebre, desde la sangre, que gravita en torno a lo más auténtico del ser humano, la pasión como germen de la creación: El amor, recuerdo, me sacó las palabras/ y me sacó de la oscuridad de mi mismo/ y dije “aquí estoy”, “en la intemperie”,/ “con el pecho abierto a las olas”.

En Trayecto, el poeta abraza y se deja abrazar por la sombra cálida y protectora de otras voces grandes que ya fueron, y siguen siendo. Machado, Cernuda, Salinas, entre otros, conforman una influencia constructiva asumida desde las raíces, conformando una sólida formación y una exquisita visión del mundo, donde lo aprendido deja paso a una original y personalísima poética.

Versos crudos, de innegable belleza, donde convive el compromiso y la conciencia absoluta del sinsentido social, con una sensibilidad feroz.  Estrofas cinceladas con una técnica impecable.

Leer a José Aurelio Martín es viajar a los lugares interiores. Escucharle recitar sus poemas, nos aleja de la sensación de vacío, de sonidos huecos, que puede invadirnos en algunas lecturas poéticas.

Por eso es fácil afirmar que Trayecto es un libro completo, lleno. En él, la intensidad crece y nos envuelve, la voz poética sabe como debe arroparnos, y le devolvemos la mirada.

En Trayecto se le ven los contornos al mundo, y se siente el temblor de nuestros pasos, apresurados para llegar a ninguna parte.

Un racimo de palabras dispuestas a remover y despertar nuestro interior, para herirnos y curarnos, para mostrarnos la vida, en alma viva.

Rosario Troncoso»